Por si aún no lo habías dado, haber mostrado curiosidad por lo que guarda esta página puede haber sido tu primer paso en la práctica del yoga. Mi nombre es Miguel, y aunque es más fácil encontrarme en ámbitos relacionados con el diseño también es fácil verme encima de un mat. En noviembre de este año di el salto y me formé como profesor – RYT200 – en hatha y vinyasa con Bruce Chung y Donovan Farquharson como instructores del curso.

Aunque la intensidad que le doy a mis clases varía, ciertos elementos se mantienen constantes en todas ellas: la definición de objetivos propios y la acción consciente. Esta forma de aprender te permitirá trasladar lo aprendido a tu práctica personal, incluso cuando no estemos practicando juntos.

Existen más de 20 tipos de yoga distintos. Algunos se caracterizan por hacerse en ambientes calientes, otros por requerir estar totalmente inmóviles. Las clases están pensadas para crear una progresión en tu camino como yogi, y entre ellas veremos cómo otras disciplinas personalizarán nuestros flows.

En este sencillo flow de iniciación nos sumergiremos en los principios básicos de los asanas. Empezaremos a explorar cómo responde nuestro cuerpo a las torsiones, los estiramientos y activaciones musculares. La clase empezará con un breve ejercicio de respiración y calentamiento; después lo conectaremos con una serie dinámica para terminar estirando y terminaremos realizando una práctica de relajación.

¿Qué conseguimos?
· Despertar aquellos músculos que por una razón u otra, sedentarismo o lesión, habían quedado inactivos.
· Tonificación muscular a través del ejercicio aeróbico.
· Tomar conciencia del estado de nuestro cuerpo.
· Liberar tensiones acumuladas en el cuerpo, tanto físicas como mentales.

¿Para quién está aconsejado?
Sin miedo me atrevería a decir que este primer acercamiento al yoga es adecuado para todos. En esta clase nos centraremos en identificar dónde podrían estar nuestras fortalezas y  aspectos a desarrollar en las siguientes clases. Aquellos que ya han realizado una práctica de yoga podrán llevar este flow a grados más intensos de profundidad con diferentes modificaciones.

Una vez hemos reunido el valor suficiente sobre nuestro mat parece necesario continuar el camino. Los “intermediate flows” exploran los asanas de la primera serie a través de modificaciones y nuevas transiciones. Coordinar nuestra respiración con los movimientos será uno de los principales objetivos de la clase, y las posturas como el Ardha Chandrasana (postura de la media luna) y el Bakasana (postura del cuervo) empezarán a aparecer. La clase empezará con un enérgico ejercicio de pranayama y un calentamiento que será necesario para los minutos que vendrán después.

¿Qué conseguimos?
· Explorar una movilidad más profunda, aprendiendo variaciones de las posturas más básicas.
· Tonificación muscular a través del ejercicio aeróbico.
· Coordinar la respiración con el movimiento, ejercicio que nos ayudará en tareas fuera del mat.
· Activar las fibras musculares más pequeñas y profundas, responsables del éxito en la mayoría de ejercicios de equilibrio.

¿Para quién está aconsejado?
Recomendaría esta clase si ya has estado en 15 – 20 clases de introducción. Como para muchas otras cosas, centrarse en la progresión es importante, y esta clase te dará una perspectiva de tu evolución como yogi.

Mandala Flow es una de las formas más dinámicas que puede tomar el Vinyasa Yoga. Durante esta serie de asanas coordinaremos nuestros movimientos con nuestra respiración y podremos ver cómo nuestro cuerpo es capaz de aprender y seguir a nuestra mente desde el minuto uno.

¿Qué conseguimos?
· Apertura y estiramiento de la espalda para descargar tensiones.
· Tonificación muscular a través del ejercicio aeróbico.
· Refuerzo la concentración y la seguridad en uno mismo.
· Equilibrio y memoria motriz.
· Eliminar toxinas (vas a sudar bastante).

¿Para quién está aconsejado?
Recordemos que el principal objetivo de esta secuencia es conseguir que nuestro cuerpo esté enlazado con nuestra respiración. Si se aplican modificaciones puede ser practicado por cualquier persona que se mantenga activa físicamente. Como siempre, si ya has practicado algo de yoga podrás sacar mayor partido a esta clase.

Una clase para empezar el día con energía. A través de las series de Surya Namaskar daremos la bienvenida al día que se nos presenta. Acto seguido, una serie de estiramientos activarán los sistemas que aún no se han despertado, y con un poco de core llenaremos nuestros músculos de energía. La clase se cierra con un ejercicio de pranayama que nos ayudará a establecer los objetivos de la jornada.

¿Qué conseguimos?
· Despertar el sistema motor.
· Establecer un tono mental adecuado.
· Refuerzo del compromiso personal.
· Priorización de los hábitos saludables durante el día.

¿Para quién está aconsejado?
La forma de practicar el Morning yoga, o yoga por la mañana, forma parte de las sesiones que más se adaptan a todo tipo de personas. Esta forma de yoga recoge elementos del Ashtanga yoga y los traduce a una secuencia fluida dirigida a aquellos que quieren empezar el día despejados y con energía en el cuerpo.

Este tipo de secuencia está diseñado para calmar y equilibrar el cuerpo tras un día de actividad. Tomando elementos del Yin yoga, nos centraremos en las partes del cuerpo más propensas a contener estrés, y repartiremos esa energía acumulada por el resto del cuerpo.

¿Qué conseguimos?
· Mejorar de la circulación en las articulaciones.
· Mejorar la flexibilidad, así como el estado de ánimo.
· Liberar tensiones en partes del cuerpo que puedan estar congestionadas por el estrés.
· Prepara el cuerpo para un estado de reposo.

¿Para quién está aconsejado?
Evening Yoga es

Cuando vayamos a dar clase os agradecería mucho que pudieseis estar entre 5 o 10 minutos antes de empezar. Es importante preparar el cuerpo para las sesiones, y siempre me gusta hacer una revisión del estado de la gente por si hubiese alguna particularidad (alguna lesión, recuperación o persona embarazada), o simplemente por saber si os gustaría hacer algún ejercicio en concreto.

El objetivo de los talleres es enseñar, de una manera orgánica, los fundamentos necesarios para acceder a asanas más específicos. Engagement muscular, propiocepción  y modulación de la respiración, serán algunas habilidades que se irán adquiriendo tras estos entrenamientos.

¿En qué se diferencia un taller de una clase de yoga?
A diferencia de las clases convencionales de yoga, estos talleres se guiarán por medio de una conversación entre los asistentes. Al ser asanas más complejas lo que haremos es descomponer la posturas y entrenar en profundidad las partes del cuerpo que intervienen en la figura final. Para poder realizar modificaciones a los estudiantes y poder abarcar las preguntas que puedan surgir, el número máximo de yogis atendiendo el taller de manera simultánea será de  4 personas/sesión.

¿Para quién está aconsejado?
Tanto si es la primera vez que realizas un taller, como si llevas practicando estas posturas una temporada, estas sesiones te ayudarán a afianzar tu centro de gravedad y la confianza necesaria para entrar familias de posturas como las inversiones. Una vez la persona esté cómoda, es una buena opción ir integrando estas posturas en tu práctica diaria de yoga.

Los equilibrios en los brazos son posiblemente las posturas más conocidas en yoga por ser especialmente llamativas. Conocer dónde está tu centro de gravedad requiere constancia y paciencia, pero trae consigo una enorme satisfacción personal.

¿Qué conseguimos?
· Ser conscientes de la ubicación aproximada de nuestro centro de gravedad en los distintos asanas.
· Tonificación muscular a través del ejercicio isométrico (sostenido).
· Análisis y reflexión sobre nuestra propiocepción en el espacio.
· Estimulación de las fibras y miofibrillas musculares, dirección de la vista y respiración. Ingredientes necesarios para ajustar y mantener el cuerpo en posiciones de equilibrio.

¿Para quién está aconsejado?
Para aquellas personas que quieran llevar su práctica del yoga un poco más lejos: ya seas novel o alguien con experiencia, estos talleres te ayudarán a construir una base consciente sobre las posiciones de equilibrio en brazos. Si es tu primera vez tendrás el lujo de construir tus arm balances desde cero, con la tremenda ventaja de no tener incorporados los llamados vicios, o gestos equivocados que pueden causar molestias después de la clase e incluso lesiones.

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Mandala Flow es una de las formas más dinámicas que puede tomar el Vinyasa Yoga. Durante esta serie de asanas coordinaremos nuestros movimientos con nuestra respiración y podremos ver cómo nuestro cuerpo es capaz de aprender y seguir a nuestra mente desde el minuto uno.

¿Qué conseguimos?
· Apertura y estiramiento de la espalda para descargar tensiones.
· Tonificación muscular a través del ejercicio aeróbico.
· Refuerzo la concentración y la seguridad en uno mismo.
· Equilibrio y memoria motriz.

¿Para quién está aconsejado?
Recordemos que el principal objetivo de esta secuencia es conseguir que nuestro cuerpo esté enlazado con nuestra respiración. Si se aplican modificaciones puede ser practicado por cualquier persona que se mantenga activa físicamente. Como siempre, si ya has practicado algo de yoga podrás sacar mayor partido a esta clase.